Régimen de Operación de los Ciclos Sucesorales GEO/Ambientales Predeterminados, Homeostático.

En el Deriano Sincrónico la Tierra sufrió la más significativas de las transformaciones medioambientales, en el que el régimen regulatorio tuvo que recurrir a los mecanismos de salvaguarda ambiental más extremo y producir los ajustes más antagónico para mantener el equilibrio, hasta llegar a la apología de tener que cambiar la secuencia algorítmica astronómica en que se venían ejecutando las sucesiones continuas naturales de los acontecimientos geológicos, que fueron sustituido por un racimo de ciclos Sucesorales GEO/Ambientales Predeterminados de propensión refrigerante en base a la producción de oxígeno.

El Deriano Sincrónico, estuvo caracterizado por la conformación del primer SÚPER/Continente denominado Kenorland que propicio el desarrollo de una gigantesca plataforma continental, sirviendo de receptáculo interior a un somero mar llamado Gya, que se generó por medio de una anomalía hidráulica ocasionada por la gran atracción de la Luna, que se encontraba GEO/Estacionada, atrayendo todos los cuerpos de aguas existentes hacia su área de influencia, a tal punto que mientras el abombamiento se expandía, crecía la inestabilidad magnética hasta llegar a zafar el anclaje mareal fuera de la corteza que la sujetaba y romper su centro de masa, desgajándose dramáticamente por sobre la faz de la Tierra convertida en un Súper Tsunami Global, dejando la Luna saltar por el firmamento, para más tarde estabilizarse en su primer nivel de energía circunvalar de reincidencia, que dio inicio al 1° ciclo homeostático: el periodo del Proterozoico GEO/Ambiental Predeterminado, hace 2,285.50 millones de años.

La directriz algorítmica del Deriano, era: hacer desaparecer la hidrosfera, sublimándola por medio de un torrente de microondas caloríficas de origen sincrónico, que produciría una metamorfosis superficial, que la marcaria como la última determinación astronómica de la Conjunción Natural del Arquerozoico en secuencia monofásica; por sobre la cual, la Homeostasis se abriría un espacio en término de una singularidad temporal, con la connotación de una fuerte estrategia refrigerante, que neutralizarían las dañina radiaciones sincrónica, similar a la que actualmente registra Venus, neutralizada por la entrada en acción de la homeostasis con su determinación refrigerante, en forma de un régimen inducido por las masas orgánicas, configurada como un racimo de ciclos sucesorales, en forma de fases operativas con flujos de fuerzas que estabilizan el medioambiente, y que ponen en acción la vorágine de los acontecimientos geológicos.

El gran evento de oxidación ocurrida en el Deriano Sincrónico, al afrontar dicha crisis, envolverían al régimen regulatorio en su tercera encrucijada existencial: “la Intermitencia de la Anomalía Hídrica” en cuya persistencia descansan los mecanismos que soportan la homeostasis, funcionando como los inductores que empujan las Sucesiones Regresivas MULTI/Fenomenológicas, pasando de uno que otro nivel de reincidencia sucesivamente (5 en total ejecutado a la fecha), sirviendo como base de amparo para el sostenimiento de la vida, en propensión ascendente en termino genealógico, que se mantiene fundamentalmente gracias a la actividad de la fotosíntesis.

La Homeostasis permitió al régimen regulatorio extender su alcance existencial, induciendo algo así, como un desvió o suspenso del algoritmo natural, que en el Arquerozoico fueron las sucesiones continuas que marcaron el devenir de los acontecimientos geológicos, establecido por un extraño vals magnético de intercambio inercial entre la Tierra y la Luna, como una modalidad de entrelazamiento magnético que generan las distintas fases que caracterizan la aceleración secular, permitiendo abrir un ATAJO/Temporal en forma de vida paralela, para ejecutar los procesos de la homeostasis, que perdura hasta hoy día.

Los Ciclos Sucesorales Homeostáticos están estructurados por 3 fases individuales, diferenciadas entre sí, atendiendo a la naturaleza de los empujes seculares y de las cargas cinéticas que las componen, que de acuerdo a cómo se van liberando adquieren los distintos tipos de connotaciones:

  1. Fase Estándar de empujes seculares constantes, sujeto a los libres influjos de los marasmos oceánicos, fuertes actividades Ígneas/Volcánicas y predominio del Metano atmosférico;
  2. Fase Glacial de empujes seculares decrecientes, caracterizada por la intrusión de la corriente oceánica CIRCUM/Planetaria, los casquetes polares y el predominio del O2 atmosférico;
  3. Y la Fase Sincrónica de empujes seculares neutro sin cargas cinéticas, donde la Luna asume una posición geoestacionaria sincrónica, y además prevalece la abundancia del CO2 atmosférico.

Ordenando los registros geológicos de acuerdo a como opera el régimen regulatorio de los Ciclos Sucesorales GEO/Ambientales homeostático, las evidencias apuntan a la ocurrencia de un próximo episodio de abombamiento oceánico en estado sincrónico, que quedara conformado en el corto periodo tiempo de 1.10 millones de años, denominado el Tamayensis Sincrónico, que en consonancia de los hallazgos muestra características comunes a sus análogos, tanto del Cretáceo Superior como del Cámbrico, conectado por medio a una interacción fenomenológica en forma de episodios concatenados, que se repiten predeterminadamente, por medio de un complejo sistema de cargas cinéticas, acoplado a un racimo de sucesiones astronómicas que determinan las distintas connotaciones medioambientales.

El algoritmo astronómico, actualmente se encuentra rebasando el umbral de la penúltima Era geológica del Cenozoico: próximo a dejar atrás el Holoceno, de predominio del O2, y la suspensión de la corriente oceánica CIRCUM/Planetaria; adentrándose a una nueva fase en que predominara el CO2 atmosférico y pasara a conformarse una nueva era sincrónica, encontrándonos al borde de rebasar el punto de inflexión de no retorno, hacia la conformación de una nueva entidad ambiental de globalización territorial, que habrá de reconfigurar un nuevo SÚPER/Continente con su somero oceano interior abombado y la suplantación de los chaquetes polares, como últimos vestigios de la desaparición de la criósfera.

En la actualidad las variantes del cambio climático, están determinada por una transición estructural profunda de reemplazo de una entidad ambiental por otra, pasando de los efectos restrictivo de la criósfera de gran reserva de ozono, hacia la apertura de una nueva entidad sincrónica, poniendo punto final al Neógeno Glacial.

El Neógeno Glacial actualmente está compuesto por 5 Épocas, en donde se puede apreciar el acortamiento paulatino de estas unidades, al extremo de preludiar el final del Holoceno en 1.10 millones de años más, sin posibilidad de que se pueda producir un nuevo episodio glacial.

Recién, nos encontramos a 1.10 millones de años del trayecto final, para concluir con el régimen glacial, por medio de una transición ambiental orientada a la conformación de una nueva anomalía hidráulica, consiste en un gran abombamiento de la hidrosfera localizados en el trópico, sin ningún tipo de actividades ígneas y sin cambio estacionales; dominado por los influjos producido por la enorme incidencia de la gravedad lunar sobre una misma área geográfica, determinando la conformación de una nueva Era Sincrónica que se extenderá por 7.40 millones de años.

Ocasionando la restricción de todas las masas de aguas organizada bajo los efectos del TÚNEL/Gravitatorio de inductancia polar que genera el posicionamiento GEO/Estacionario de la Luna, que alterara someramente el nivel del océano abombándolo en forma cónica verticalmente, obligándolo a ascender en condición anormales con rasgos de un somero cuerpo de agua interior, que al romperse abruptamente creara uno de los acontecimientos más destructivo que existe en la Tierra, en forma de ‘ola de colapso’, que se extenderá por todas las depresiones del mundo, exterminando a más del 90% de las especies biológicas, para estabilizarse posteriormente en un conjunto de grandes charcas en forma de un marasmo oceánico y de predominio del metano atmosférico, dando origen a un nuevo ciclo GEO/Ambiental por medio de un nuevo rebote magnético.

Terminado el proceso de la anomalía hidráulica en el tiempo cronológico de 8.50 millones de años a partir de esta fecha y su posterior rotura al finalizar el límite marcado, el mundo se hundirá en un cataclismo de proporciones colosales denominado la 6ª Gran Tribulación Hidráulica, consistente en un MEGA/Tsunami de proporciones gigantesca, con el desgajamiento de un somero mar abombado por encima de los 1,500 metros de alturas, originado a partir del impetuoso rompimiento de la extraña anomalía gravitatoria en forma de túnel que se forma por la particular conjunción de la Luna en posición GEO/Estacionaria.

Este trabajo, se ha permitido sugerir las divisiones de los limites estratigráficos, en función de las secuencias dejadas por el devenir de las conjunciones astronómicas que las crean, permitiendo definir con precisión los parámetros de las edades GEO/Cronológicas, que sirven de referencia para la definición de los Periodos y las Eras, basada en los cambios sucesorales que establecen un marco temporal relativo, que permiten ordenar los estratos rocosos en secuencia a escala planetaria.

El apogeo homeostático, define el propósito de cómo los organismos vivos y su entorno inorgánico evolucionan juntos, como un único sistema autorregulado de Sucesiones MULTI/Fenomenológicos, por lo que los cambios logrados por medio de la implementación de su Régimen Metabólico FOTO/Sintetizador fueron determinante para mantener el planeta habitable y de soporte a la vida, a pesar de los riesgos que han representado los fatídicos rebotes magnéticos, los efectos de las resonancias síncronas, las radiaciones ultravioletas del Sol, las glaciaciones, los volcanes y los meteoritos.

Tenemos que esbozar el uso del raciocinio como la tercera instancia de sobrevivencia y alternancia de refugio, en la que los humanos haciendo uso de ella, tendremos que adaptarnos a la dispersión AERO/Espacial, realizando estructuras de carácter satelitales de albergue poblacional para minimizar la vulnerabilidad que representaran los acontecimientos que nos asechan, en termino de lograr metas colectivas, así como los medios para alcanzarlos, donde el ser humano fije su propósito de vida en el espacio como biodiversidad alterna, bajos los principios del desarrollo sostenible en termino de nivel organizacional de continuidad con los mecanismos de coordinación ambiental, en donde los seres humanos y sus redes sociales, se acoplen en termino de proceso de información, para la instauración de una economía circular con redundancia auto catalíticas, que puedan impulsar las transformaciones hacia las metas de supervivencia, impulsando el reciclaje eficiente de los recursos.

El algoritmo sucesoral homeostático es la función encargada de mantener los parámetros ambientales en el nivel adecuado para la implementación de las reacciones orgánicas, en termino de eficiencia por medio de la autorregulación; en la que si consideramos la criósfera como el parámetro más crítico de las tres fases que componen los ciclos sucesorales, debemos considerar la nueva entidad sincrónica por venir, como la etapa más favorable del ciclo Cenozoico, por lo tanto la nueva fase sincrónica habrá de ser el zenit del desarrollo de la humanidad, algo así como la etapa dorada de solaz generacional.

No debemos preocuparnos por el incremento del predominio del CO2 atmosférico, ya que, en el pasado, las fases sincrónicas fueron las más exuberantes en término de proliferación biológica, tanto el de eclosión biológica del Cámbrico como el Cretáceo Superior en los que los dinosaurios obtuvieron su plenitud, ambos fueron dos periodos del pasado marcados por las incidencias sincrónicas y que actualmente marcan la referencia del encomio de la raza humana.

En el Cretáceo Superior Sincrónico, la temperatura media se mantuvo en promedio en los 28 ºC (10 ºC más alta que la actual), por lo que debemos esperar una evolución hacia un entorno de mayor incremento de la temperatura, por lo cual la entrada en una nueva fase radiante sincrónica debemos verlo  en termino ventajosos; en donde muy probable estemos alterando más peligrosamente los ciclos de los nutrientes, que representa un desafío más riesgoso que el transito medioambiental en que estamos inmerso.

Sin embargo, tal modelo de sostenibilidad dependerá de nuestra capacidad de monitorear y modelar los procesos y sus efectos, si queremos crear un mundo mejor para la creciente población humana, necesitaremos  conocer los ciclos y regular nuestro impacto sobre el planeta, y crear deliberadamente una conciencia ecológica que se base en el equilibrio de la Biosfera, en el reciclaje de los materiales impulsados por la energía sostenible, manteniendo la “selección secuencial”, en la que podamos modular la temperatura y el entorno, en termino de mantener la estabilidad de AUTO/Supervivencia.

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